Hoy las ciencias adelantan…

…que es una barbaridad…que diría Don Hilarión en la Verbena de la Paloma, y es que te acuestas creyendo estar al día de todo lo que se mueve en el planeta y te levantas obsoleta.
Ayer tenía yo una “conversación” con @MagicWorld en Twitter acerca de las redes sociales y lo que nos influyen, no es que fuera un debate ya que en 140 caracteres no se puede decir gran cosa sin sintetizar mucho, pero ella decía que se iba a volver loca porque se había metido en una nueva red y yo le respondía si llegado el caso en que nos recluyeran en un manicomio, nos dejarían el móvil para no desengancharnos de golpe.
Esto me llevó a pensar la dependencia emocional que tenemos con estas redes sociales que poco a poco se han ido instaurando en nuestra vida: Facebook, Twitter, Tuenti, Flickr, Google +, MySpace….y un montón de ellas que van surgiendo cada día en nuestro mundo.
Ya no podemos concebir un mundo sin e-mail, sin SMS, sin Whatsapp!!!
Dios mío que sería de mi marido sin esta aplicación?? Quítanos otros vicios pero déjanos el whatsapp!!. Él que no quería ni loco las redes sociales y ahora se pasa el día enganchado cual adicto, recibiendo y enviando mensajes a ritmo de gong tibetano, que hay veces que creo que están dando de nuevo las campanadas…
Y que me decís de Facebook, Twitter y hasta el Blog…qué fiebre es esa de seguir por seguir?? Yo cuando me planteé crear el blog ni en sueños pensaba que iba a tener seguidores, lo hice porque me apetecía y me sigue apeteciendo mucho escribir lo que se me pasa por esta cabeza, pero en ningún momento para obligar a la gente a seguirme ( ni que yo fuera Cristo…), de hecho he estado a punto de quitar ese gadget un par de veces, pero luego lo dejo…(en cuanto acabe esto lo quito definitivamente) no es lo más importante ni mucho menos, lo realmente importante es sentirte bien haciéndolo, compartiendo tus experiencias, tus creaciones y lo mejor sin duda, los comentarios (ya podéis dejar uno al final del texto o mandaré a mis esbirros a por vosotras). Sigo a quien me da la gana y muchas veces no participo en muchos sorteos por la dichosa obligación de tener que hacerme seguidora por narices, que yo por narices no hago nada.
No soporto, y lo digo alto y claro, a la gente que te sigue porque los sigues y viceversa. Este mundo está lleno de cosas excelentes, buenas, regulares, malas y mediocres y yo elijo en que grupo me quedo en cada ocasión por eso de vez en cuando hago limpieza y me quedo con lo que realmente merece la pena. No digo con esto que si no os sigo es que me importéis un pimiento, NO, es que a veces no tengo tiempo de entrar tanto como quisiera en todo lo que se mueve en la red, pero supongo que os pasa lo mismo, de hecho ahora me suscribo a todo lo que me interesa para que me lleguen vuestras entradas por mail (si no tenéis el gadget estáis tardando) porque es más fácil que leer toda la lista de actualizaciones en blogger.
El caso es que nos están acribillando tanto con tanta tecnología, que una se acerca a un escaparate a ver algo y busca en el cristal la tecla “Me gusta” para que la dependienta vea que estás conforme con lo bien que ha preparado el atrezzo o escuchas algo en la radio y automáticamente lo quisieras retwittear…qué horror, pavor y desconsuelo…
Están haciendo de nosotros yonkis informáticos y no estamos por la labor de desengancharnos. Yo me impongo cada día unas obligaciones y como recompensa me dejo navegar por internet!! porque si me levanto y enciendo el ordenador me quedo dormida en sus luces de colores, me alimentan sus pestañas llenas de información y bebo de su sabiduría volcada en millones de páginas por visitar, vamos que si me siento tienen que venir a levantarme porque me abduce como a la niña de Poltergeist…
Foto de mi cerebro:
Y qué me decís de los nuevos palabros: Cloud, DIY, Post, TT, TL, RT…vamos que no sólo te pegas al ordenador a cotillear sino que además la mitad del tiempo lo gastas en saber qué coño te están proponiendo…
Pues eso que voy a ponerme un rato a acabar camisetas y a darle al coco de forma productiva.
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