La Inocencia perdida

Si eres una de mis fieles seguidoras, sabrás que cada año cuando llega este día busco algo con que engañarte. Una broma, un chascarrillo, algo para celebrar el día de los Inocentes. Llevo todo el mes pensando qué hacer este año, cómo voy a hacer para que vuelvas a picar…pero después de oír “La poesía de la vida” de Andrés Aberasturi ayer, en el programa No es un día cualquiera, he preferido poner aquí sus palabras y dar un giro a lo que sería un artículo más de humor. Juzga tú misma.

Dice un villancico con ese optimismo que caracteriza lo popular en esta España nuestra: La Nochebuena se viene, la Nochebuena se va, y nosotros nos iremos y no volveremos más.

Pues empezamos bien, animando, y en unos días, los tópicos del año nuevo y la Nochevieja, tan llena de ceremonias y literatura, pero en medio, casi desapercibido porque ya ni los periódicos gastan bromas, hoy es el día de los Santos Inocentes y no sé por qué, o tal vez sí lo se, para mí no es un día lúdico, no es un día para colgar muñequitos en las espaldas del prójimo, o escribir divertidos tuits dando falsas noticias.

Me pregunto dónde encontrar ahora un rastro de inocencia, el eco de ese candor o sencillez que casi todos hemos perdido desde ha tan temprano a lo largo de la vida.

La Inocencia está en baja, no sólo no cotiza en la Bolsa, sino que puede resultar perjudicial para andar por la vida con un poco de soltura.

Pero a mí, me sigue emocionando la Inocencia, tendría que ser la Gran Fiesta de la Humanidad, la fiesta que nos reconciliase a todos un poco, aunque fuera un poquito, pero no es fácil.

¿Dónde habita la Inocencia? ¿Dónde buscarla en un mundo que calcula fríamente los daños colaterales de una guerra, que permite que ocurra todo lo que ocurre cada día sin que nadie se estremezca? ¿Para qué sirve cuando te recriminan que eres demasiado inocente y que así te van las cosas?

Venid conmigo en busca de la Inocencia, yo sé dónde la guardan, yo sé dónde la entierran, yo sé dónde reposa:

Reposa bajo el azul de ese mar que llamamos nuestro, donde vuelcan las pateras tantas veces llenas de niños.

Entierran la Inocencia en los desiertos del hambre y  de la sed, en donde sobran guerras y faltan vacunas.

Yace destrozada en los campos de minas, en el fanatismo incrustado a golpe de amenaza y promesa falsa.

Y sé también dónde se esconde aún:

En los ojos limpios de los menos capaces, en la mirada de esos niños, de esos seres humanos tantas veces deformes y cuya belleza sólo está al alcance de unos pocos, pero que cuando la descubres, cuando eres capaz de ir más allá, de desatarte el envoltorio físico, te quedas colgado de sus ojos de agua ya para siempre.

Los ojos de esos Santos Inocentes. Sólo ellos arrancan una sonrisa a los dioses benévolos y sólo ellos nos recuerdan, con tan sólo mirarlos, la sin razón del mundo.

Andrés Aberasturi

Ojalá en el mundo todos pudiéramos seguir siendo inocentes…

firma blog

Anuncios

Un pensamiento en “La Inocencia perdida

  1. Sólo puedo decir que estoy totalmente de acuerdo y que me ha llegado al alma….. ¡qué pronto se pierde la inocencia, y ¿vale la pena?
    Bibikussis llenos de deseos maravillosos para el 2016, entre otras cosas, que siempre quede una buena cantidad de inocencia en nuestros corazones…. ❤

Deja aquí tu locura sin molestar a nadie

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s